En la madre los pechos siguen creciendo y las encías pueden ablandarse ligeramente y sangrar. El corazón trabaja con más intensidad de lo normal, bombeando más sangre de lo habitual, ya que el útero demanda una mayor cantidad de lo que necesitaba antes del embarazo. La piel cambia de color y puede parecer manchada, esto pasa porque el aumento de estrógenos afecta a los melanocitos, células que producen la melanina, también pueden aparecer zonas más oscuras en la frente, nariz, boca y mentón, lo que se conoce como cloasma o mascara del embarazo.
Es probable que la madre sufra de problemas digestivos, ya que los altos niveles de progesterona hacen más lenta la digestión y por esto los alimentos permanezcan más tiempo en el estómago. En este mes la barriga es bastante notoria.
En la semana 24 él bebe mide unos 21 cm de largo y pesa unos 360 su piel sigue siendo fina, pero ya no es traslucida, ahora es rojiza y algo arrugada, aún faltan por formarse capas de grasa. En este mes es probablemente cuando él bebe abra por primera vez los ojos. Sus ondas cerebrales son muy parecidas a las de un recién nacido, se desarrollan células que controlan el pensamiento consciente y es mucho más sensible a los sonidos y a movimientos, incluso se cree que pudo desarrollar un ciclo de sueño y vigilia. Sus pulmones son los órganos más inmaduros, están llenos de líquido amniótico y faltan aún muchas semanas hasta que los alveolos se hayan desarrollado por completo.
Entre la semana 24 y 28 de embarazo se suele hacer el test de O ‘Sullivan para detectar una posible diabetes gestacional. Si el resultado es normal se considera que la mujer tiene buen control e la glucosa, en caso de hallarse alguna alteración, se realiza una prueba más completa para confirmarlo, si se le diagnostica a la mujer diabetes gestacional requiere un control especial para evitar complicaciones en ella y en él bebe.
Recuperado de: https://www.bebesymas.com/embarazo/embarazo-mes-a-mes-sexto-mes


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